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Los ojos y las cejas serán nuestros aliados para reconocer emociones básicas y rasgos de personalidad

The Washington Post se ha hecho eco de nuestra investigación sobre los saludos en la era Covid


La mascarilla ha venido para quedarse, igual que el SARS-CoV-2, por lo menos hasta que exista una vacuna.

Desde en “noverbal”, a través de la Fundación Empresa Universidad de Alicante estamos investigando sobre cómo están cambiando nuestros saludos y la forma en la que nos relacionamos, por el distanciamiento físico impuesto por la emergencia sanitaria de la Covid_19.

Recientemente hemos hablado en algunos medios de comunicación de cómo están cambiando los saludos, ya que gestos como dar la mano o incluso, dos besos, quedan totalmente descartados por la norma de mantener, al menos, dos metros de distancia con nuestro interlocutor.

En ese sentido, el Diario The Washington Post ha publicado un artículo explicando cómo los ciudadanos europeos no vamos a poder darnos dos besos al saludarnos como es costumbre en España y Francia, por ejemplo.

Este artículo hace referencia a nuestra investigación sobre cómo están cambiando los saludos en época de coronavirus y desescalada. Es un hecho que ahora la gente se saluda más con la cabeza.

El Diario norteamericano señala, en referencia a nuestra investigación que: “si quien te saluda baja la barbilla, porque significa que esa persona está contenta y abierta y hay una conexión. Si, por el contrario, levanta la barbilla es un reconocimiento cortés, aunque sin conexión o accesibilidad”.

Detallando más esta noticia, debemos indicar que el saludo “de cabeza” bajando en primer lugar el mentón indicaría acercamiento hacia la otta persona, pero sin embargo si en su primer movimiento levantara el mentón, el pensamiento de la persona indicaría todo lo contrario, alejamiento, con lo que podríamos concluir que sería un saludo meramente formal.

Ya hemos comentado en alguna ocasión, que un abrazo por la derecha siempre se ha considerado como meramente formal, protocolario, pero por la izquierda llevaba consigo una alta carga de espontaneidad y de emoción. Lo mismo ocurría hasta ahora con los besos. También podíamos saber cuándo un par de besos son formales o por el contrario más espontáneos y emocionales, solo con identificar por qué lado comenzaban. Está comprobado que el 85% de los besos y abrazos que damos comienzan por el lado derecho, salvo en momentos intensos, muy espontáneos, y con carga emocional, en cuyo caso escogemos el lado izquierdo.

En el caso de los apretones de manos, puede que algunos se mantengan con los guantes, pero los menos, por ahora. Si viéramos que uno de los interlocutores ofrece sus nudillos por arriba, en pronación, sabremos que se trata de alguien dominante e impositivo. Por el contrario, si ofrece la palma de su mano se delatará como más sumiso.

Lenguaje corporal en la nueva normalidad

Como veis en el actual contexto es más complicado para nosotros trabajar con ítems que hemos venido analizando hasta ahora.

Los expertos en el ámbito de la comunicación no verbal científica también tenemos que adaptar nuestras disciplinas a los nuevos tiempos. Y en no verbal estamos trabajando en ello, conscientes de que los nuevos elementos sistémicos, como guantes y mascarillas, parece que son un obstáculo para nosotros, o no.

La ventaja es que, en el caso, por ejemplo, de las microexpresiones (expresiones faciales que ocurren en un cuarto de segundo de media) es cierto que la mascarilla oculta la mayor parte de la cara, y que no podremos observar la posición de la boca y la nariz, pero siempre nos quedarán los ojos y las cejas, con los cuales puntualizamos y aseveramos las expresiones.

Las microexpresiones son tan cortas, que difícilmente se pueden manipular. No así una expresión normal que podría durar mucho más tiempo.

El doctor Paul Ekman, máximo exponente en este campo, lo define como una “fuga emocional involuntaria que expone las verdaderas emociones de una persona”.

A pesar de las dificultades, como ya hemos apuntado, los ojos y las cejas nos dan mucha información sobre las expresiones y microexpresiones.

Analicemos los cambios que se producen en boca, pero sobre todo en las cejas, ya que a partir de ahora ahí es donde nos podremos fijar:

Cogemos como ejemplo algunas de las expresiones de la famosa serie de televisión “Lie to me”, basada en la vida y trabajo del Doctor Paul Ekman. En ellas, y dado que las cejas de ira y las de asco son exactamente iguales, obviamos la imagen de asco por aportarnos exactamente idéntica información que la fotografía de la ira.

SADNESS (TRISTEZA): Las cejas de tristeza se curvan en forma de ola. La parte externa de la ceja cae y las internas se juntan y elevan.

FEAR (MIEDO): Las cejas del miedo y las de la tristeza son prácticamente iguales. Será difícil solo por las cejas saber si es una expresión u otra. La boca marcará la diferencia. En la expresión de miedo el labio inferior baja y las comisuras se retraen hacia las orejas, en cambio en la tristeza, el labio inferior sube y las comisuras caen. Con mascarilla son expresiones casi parecidas, aunque a veces en el miedo, la esclerótica se hace presente arriba del iris.

ANGER (IRA): las cejas de ira, al igual que las de asco, bajan y si hay movilidad, en forma de “v”. La dificultad con mascarilla sería poder diferenciar una de la otra sin ver la boca. A efectos prácticos, en el día a día de una persona (salvo en determinadas circunstancias como policiales), casi daría igual saber que alguien está enfadado con algo o que siente asco, ambas lecturas son igualmente negativas.

CONTEMPT (DESPRECIO): El desprecio, y también la soberbia, se suele apreciar al ver que alguien ladea una de sus comisuras, a veces también la podemos ver con una elevación de las cejas y a su vez una bajada de párpados superior. Este último caso sería el apreciable sin mascarilla

¿Sabrías diferenciar las emociones de la chica de la imagen más abajo con y sin con mascarilla?

Por último, la FELICIDAD (HAPPINESS) o también llamada expresión de ALEGRÍA: Fíjate bien, es la única emoción positiva que tiene el ser humano, cuando el resto de todas las demás, podríamos englobarlas en emociones más bien negativas. Cierto es que las emociones negativas nos han ayudado a sobrevivir a lo largo de miles y miles de años, pero también son las causantes de graves perjuicios emocionales. Podemos diferenciar una “auténtica emoción de felicidad” NO por la boca, sino por los ojos. Los ojos nos desvelarán la realidad de una sonrisa verdadera o falsa. En la verdadera, los pómulos se hinchan y elevan, aparece un doble párpado en el párpado inferior de los ojos y a veces las llamadas líneas de expresión o “patas de gallo”.

En definitiva, la gran ventaja de la Comunicación no verbal Científica es poder usar las herramientas ya armadas en su conjunto.

Todas ellas están basadas en la Neurociencia; Sinergología, Morfopsicología, Paralingüística, Grafología y las Microexpresiones de Paul Ekman y de la Psicología del Rostro.

Por último, queremos agradecer al diario The Washington Post  la mención a “noverbal” y a nuestra investigación en su artículo dedicado a los saludos en época de coronavirus.

 

Javier Torregrosa, Director de noverbal.

Montaje de imágenes de expresiones con mascarilla higiénica realizado por Javier Caravaca, especialista en Marketing y Comunicación No Verbal Científica y colaborador de noverbal.

 



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